Tips y trucos para UNINTERMUN

Nunca es fácil estar en esa sala de conferencias , rodeado de un sinnúmero de otras delegaciones- la ansiosa, la investigadora, etc.- todos juntos en un acalorado debate para impulsar los intereses de su país.

En este punto, mejorar tus discursos y aprender a dirigir el debate no son sólo buenas habilidades, también son armas muy importantes para poder ser el mejor delegado. A continuación te mostramos que es lo que debes y no debes hacer en un debate de cualquier Modelo de Naciones Unidas.

¿QUÉ HACER?

  • Prepararte.

Para empezar a discutir en el debate es necesario entender el tópico completamente. No sólo te prepares con papeles o discursos hechos con anterioridad, estudia las debilidades y fortalezas de tu delegación, debilidades económicas, y acciones que se puedan cuestionar sobre tu delegación para poder refutarlas.

  • Sé diplomático.

Piensa en los debates presidenciales: saludar de mano, intercambiar cumplidos, y después a lo que nos importa. Sé diplomático dentro de la sala de debate, fuera de ella, en el pasillo, en cualquier parte.

  • Captura la atención de la audiencia.

Es una regla de oro. Y si quieres capturar y mantener la atención de la audiencia  o ser influyente en el debate, utiliza el lenguaje corporal, modera tu tono de voz de acuerdo a lo que estés diciendo, debes de tener confianza y mostrarte seguro, y lo más importante es asegurarte de que todos te escuchen mientras hablas.

NO HACER: 

  • Nunca subestimes a tus oponentes.

Todos tenemos un potencial muy grande para sorprender. Nunca subestimes a algún delegado que no parezca preparado, porque existe una mayor probabilidad de que después demuestre lo bien que se preparó y termine acabándote.

  • No pierdas la calma.

No importa como se pongan las cosas en el debate, ni la presión que sientas, mantén siempre la calma y la postura. Frente a la audiencia esto demuestra confianza en tu persona y en tu delegación, aplica este punto para beneficio de tu delegación.

  • No creer en lo que estás diciendo.

Si no lo crees tú, nadie más en la sala lo hará. Si tú personalmente no estás de acuerdo con las acciones de tu delegación, recuerda una cosa: Tú en la sala de debate no eres tú, eres tu delegación. Y es tu obligación defender sus intereses y dar lo mejor de ti para ser el mejor delegado de la sala.

 

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